
Continuando con nuestro aporte a la comunidad sociológica nacional, presentamos el segundo capítulo del libro próximo, titulado “El humor en la Argentina: algunas aproximaciones”
Si en nuestro anterior capítulo nos ocupamos de Liniers, en este nos ocuparemos del grupo humorístico Les Luthiers.
Reconocer a primera vista a los seguidores de Les Luthiers presenta algunas dificultades. Este grupo de personas, que por sus características heterogéneas no puede ser calificado como subcultura, pueden ser de diferentes edades, barrios, apariencia, etc. En nuestros estudios de campo (realizados en la capital federal y la zona metropolitana), pudimos comprobar como el 75% de los que compran los libros de Liniers tienen entre 18 y 25 años, provienen de la zona norte y tienen preferencias artísticas volcadas hacia las vanguardias de la posmodernidad. En cambio, en los shows de Les Luthiers se ven personas de edades muy variables (con una primera minoría de un 35% de gente de entre 30 y 45 años), provenientes de todas las zonas del área metropolitana y con gustos generales muy variados. Pero tienen algunas comportamientos típicos que nos permiten reconocerlos: los adictos se juntan con otros como ellos y pueden repetir durante horas diversas canciones, monólogos y chistes de Les Luthiers; en el caso de que sepan tocar algún instrumento, suelen saber algunas canciones en la guitarra. Si usted conoce gente así no se asuste, ya que cuando entran en la etapa de trance no son agresivos, sino sumamente amistosos (siempre que no se les cambie de tema).
Si usted es padre o madre, pasamos a hacerle algunos consejos: al igual que otras drogas blandas, el gusto por Les Luthiers es un vicio que puede controlarse y en dosis medidas no presenta riesgos mayores. Pero si su hijo tiene una personalidad algo obsesiva o compulsiva, aleje cualquier CD o DVD de ellos que llegue a sus manos. Los más seguro es la incineración: hay numerosos casos de jóvenes que llegaron a hurgar entre la basura de todos los vecinos del edificio hasta encontrar el CD que buscaban.
Como último servicio a los lectores, les pasamos a dar una prueba preventiva. Debe leer el siguiente texto con atención, lo que puede provocar las siguientes reacciones:
1) Ni una tímida sonrisa: usted está salvado de una dura adicción, pero nunca llegará al placer que genera disfrutar de estos humoristas.
2) Algunas risas: su personalidad equilibrada le permitirá disfrutar de Les Luthiers en una dosis moderada.
3) Risas y deseo de hacer conocer el texto a sus amigos: tenga cuidado. Es el primer paso hacia una dura adicción.
4) Risas, acompañadas simultáneamente de la repetición mental del texto (porque ya lo sabía de memoria): usted es claramente un adicto, debe consultar a un médico.
El siguiente texto es la introducción a un instrumental titulado "Truthful Lulu Pulls Thru Zulus":
Entre los músicos blancos de jazz, se destaca el nombre de Víctor Timothy Curtis, de cuyos primeros años vamos a hablar brevemente a continuación. Podríamos decir que Curtis tuvo una infancia feliz y sin sobresaltos... pero sería mentira. Sus padres no tenían una buena relación, si bien sus desacuerdos no se expresaban con gritos desaforados o arrojándose platos y jarrones; en verdad preferían el silencioso rencor, el insulto en voz baja, la lucha cuerpo a cuerpo. Su padre, que había sido educado bajo normas tradicionales y austeras, vivía obsesionado por resguardar de influencias inmorales a su hogar, por eso se pasaba largas temporadas ausente del mismo. Pero siempre regresaba, arrepentido y borracho, y le decía: "hijo, recuperemos el tiempo perdido"... y comenzaba a azotarlo. Por su parte la madre, poseía un carácter tortuoso que oscilaba entre el desenfreno moral y un atormentado misticismo. Su confesor iniciaba sus encuentros diciéndole: "abreviemos hija mía... ¿de qué pecados no te acusas?" Para completar, la familia pasaba por una desastrosa situación económica, agravada por la muerte del acaudalado tío Nelson que... tardaba en producirse. Víctor Timothy Curtis soportó este clima de desventuras hasta que a los quince años descubrió el amor: el día en que sorprendió a su madre con el jardinero. Fue entonces cuando decidió enrolarse en el ejército, donde por primera vez en su vida se sintió tratado con dulzura. Escucharemos a continuación una de sus primeras composiciones, se trata de un blues, el titulado: "La veraz Lulú saca de un aprieto a los Zulúes", llamado en inglés "Truthful Lulu Pulls Thru Zulus" (blus).
Reconocer a primera vista a los seguidores de Les Luthiers presenta algunas dificultades. Este grupo de personas, que por sus características heterogéneas no puede ser calificado como subcultura, pueden ser de diferentes edades, barrios, apariencia, etc. En nuestros estudios de campo (realizados en la capital federal y la zona metropolitana), pudimos comprobar como el 75% de los que compran los libros de Liniers tienen entre 18 y 25 años, provienen de la zona norte y tienen preferencias artísticas volcadas hacia las vanguardias de la posmodernidad. En cambio, en los shows de Les Luthiers se ven personas de edades muy variables (con una primera minoría de un 35% de gente de entre 30 y 45 años), provenientes de todas las zonas del área metropolitana y con gustos generales muy variados. Pero tienen algunas comportamientos típicos que nos permiten reconocerlos: los adictos se juntan con otros como ellos y pueden repetir durante horas diversas canciones, monólogos y chistes de Les Luthiers; en el caso de que sepan tocar algún instrumento, suelen saber algunas canciones en la guitarra. Si usted conoce gente así no se asuste, ya que cuando entran en la etapa de trance no son agresivos, sino sumamente amistosos (siempre que no se les cambie de tema).
Si usted es padre o madre, pasamos a hacerle algunos consejos: al igual que otras drogas blandas, el gusto por Les Luthiers es un vicio que puede controlarse y en dosis medidas no presenta riesgos mayores. Pero si su hijo tiene una personalidad algo obsesiva o compulsiva, aleje cualquier CD o DVD de ellos que llegue a sus manos. Los más seguro es la incineración: hay numerosos casos de jóvenes que llegaron a hurgar entre la basura de todos los vecinos del edificio hasta encontrar el CD que buscaban.
Como último servicio a los lectores, les pasamos a dar una prueba preventiva. Debe leer el siguiente texto con atención, lo que puede provocar las siguientes reacciones:
1) Ni una tímida sonrisa: usted está salvado de una dura adicción, pero nunca llegará al placer que genera disfrutar de estos humoristas.
2) Algunas risas: su personalidad equilibrada le permitirá disfrutar de Les Luthiers en una dosis moderada.
3) Risas y deseo de hacer conocer el texto a sus amigos: tenga cuidado. Es el primer paso hacia una dura adicción.
4) Risas, acompañadas simultáneamente de la repetición mental del texto (porque ya lo sabía de memoria): usted es claramente un adicto, debe consultar a un médico.
El siguiente texto es la introducción a un instrumental titulado "Truthful Lulu Pulls Thru Zulus":
Entre los músicos blancos de jazz, se destaca el nombre de Víctor Timothy Curtis, de cuyos primeros años vamos a hablar brevemente a continuación. Podríamos decir que Curtis tuvo una infancia feliz y sin sobresaltos... pero sería mentira. Sus padres no tenían una buena relación, si bien sus desacuerdos no se expresaban con gritos desaforados o arrojándose platos y jarrones; en verdad preferían el silencioso rencor, el insulto en voz baja, la lucha cuerpo a cuerpo. Su padre, que había sido educado bajo normas tradicionales y austeras, vivía obsesionado por resguardar de influencias inmorales a su hogar, por eso se pasaba largas temporadas ausente del mismo. Pero siempre regresaba, arrepentido y borracho, y le decía: "hijo, recuperemos el tiempo perdido"... y comenzaba a azotarlo. Por su parte la madre, poseía un carácter tortuoso que oscilaba entre el desenfreno moral y un atormentado misticismo. Su confesor iniciaba sus encuentros diciéndole: "abreviemos hija mía... ¿de qué pecados no te acusas?" Para completar, la familia pasaba por una desastrosa situación económica, agravada por la muerte del acaudalado tío Nelson que... tardaba en producirse. Víctor Timothy Curtis soportó este clima de desventuras hasta que a los quince años descubrió el amor: el día en que sorprendió a su madre con el jardinero. Fue entonces cuando decidió enrolarse en el ejército, donde por primera vez en su vida se sintió tratado con dulzura. Escucharemos a continuación una de sus primeras composiciones, se trata de un blues, el titulado: "La veraz Lulú saca de un aprieto a los Zulúes", llamado en inglés "Truthful Lulu Pulls Thru Zulus" (blus).

1 comentario:
Verdaderamente, Les Luthiers es un grupo que saca una carcajada a cualquier persona. Sin necesidad de aludir constantemente al sexo, la violencia, los insultos y los desnudos (como hacen otros humoristas), este grupo es bien recibido por grupos de todas las edades. En lo personal, son unos genios!
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