viernes, 18 de abril de 2008

La ciudad humeante

...y hoy más que nunca, es necesario estar lejos de esta gran ciudad. El humo se siente desde que me levanto. Salgo a la calle y la garganta quema a cada paso que doy.
En mi paranoia, llegué a pensar en quizá así sean las ciudades en el futuro: su angustiante realidad no será la hipertecnología o la creciente superpoblación. Será mucho más simple que eso, sólo una humareda procedente quién sabe de donde, que no deje al sol tener la fuerza suficiente para acariciarnos, que en la calle no deje que ver mucho más allá de nosotros mismos. Por eso la gente no saldrá salvo para lo estrictamente necesario; las plazas quedarán vacías y pronto recibirán los cimientos de algún gran edificio; y todos quedaremos recluídos en el individualismo de la propia morada, donde estamos protegidos de todos los males, pero aislados de la posibilidad de un cambio.

2 comentarios:

Frank J. Dragovich dijo...

Totalmente de acuerdo, aqui desde lo alto se ve una ciudad triste, en un eterno día a punto de llover, pero que no concreta.
A mi que me gusta la lluvia, siento impaciencia al ver que esas "nubes" nunca se rompen en lágrimas. Es como si hubieran tomado el concepto de lluvia, y lo hubieran sacado lo interesante, que es, valga la redundancia, LA LLUVIA!

Sansen dijo...

A mi me encanta el humo, es como que me estoy ahorrando mucha plata, que antes destinaba a cigarrillos. Además, hace años que no lloraba, pero el otro día se me cayo una lagrima de lo irritado que estaban mis ojos. Amo esa incertidumbre de no saber que hay mas allá, sólo se ve una espesa nube gris.

El humo acarrea nuevas sensaciones y emociones y, ahora, puedo llegar tranquilo a fin de mes. Viva el Humo!!.

Mañana 32/4 marchamos todos por el humo. Sí, para que no apaguen el fuego que lo produce. Nos juntamos en la Catedral y terminamos en plaza de Mayo a las 17 Hs. Con Fumata social y quema de cualquier porquería que encontremos.Invitado Deep Purple. Van a tocar Humo sobre el agua