Siempre ha existido el mito sobre los rusos y el frio. El prensamiento corriente cree que estos sujetos de cabellos dorados combaten el terrible frio que abunda en esa zona tan sólo con abrigos de piel y mucho vodka. Pero una investigación reciente llevada a cabo por científicos turcos ha develado la verdad de este gran misterio. Los turcos de blancos turbantes en sus largas peregrinaciones por este ancho país descubrieron que los rusos practican técnicas ancestrales de meditación para luchar contra el tajante frio. Estas técnicas misteriosas se practican al aire libre, pero en terrenos virgenes de dificil acceso y muy alejados de la civilización. El dibujo de abajo, realizado por uno de los investigadores, ilustra en que consisten las meditaciones. En esos contextos naturales abundan piedras de gran tamaño, las cuales son llamadas "piedras de Ara", que son piedras que los rusos consideran mágico-energéticas. Los rusos se sientan en la cima de las piedras de Ara, sin pieles en sus cuerpos, sin ropajes, los días de más bajas temperaturas. Meditando desnudos con los ojos cerrados sobre las piedras al aire libre, a termperaturas de mas de 20 grados bajo cero, adquieren un control mental de sus cuerpos, gracias a la energía de las piedras y ya no sufren el frío. Logran elevar la termperatura media de sus cuerpos y que la sangre fluya más rápido, e increiblemente se quedan horas sentados en esas piedras, meditando.
Recientemente unos investigadores de un país sudamericano, Argentina, han encontrado piedras de Ara en una de las provincias de ese país, Córdoba. Si bien esas piedras son de mucho menor tamaño que las que se encuentran en Rusia, suponen que tienen las mismas características mágico-energéticas. Fueron encontradas en la cima del cerro Uritorco, y según dicen, ya se las comercializa y se las venden a los rusos que viven en aquel país.


2 comentarios:
Interesante su arte, Sr. Telau.
Averiguame cuanto cuestan esas piedras a ver si pongo una en mi cuarto ahora que puedo.
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