lunes, 25 de febrero de 2008

El Mal de este Mundo

Muchos de nosotros continuamente nos preguntamos: ¿de dónde proviene tanto mal en este mundo? ¿Cómo puede ser que nunca se termine?

La respuesta se halla en un error de diseño de nuestro creador (seleccione Deidad deseada), al realizar el planeta en el que vivimos. Con esto me refiero a la insuficiencia física que hay en este planeta para encapsular la maldad.
Paso a explicar:
Muchos creen que una persona al morir deja su cuerpo en el mundo y su alma viaja hacia su destino final. Este "destino" dependerá de nuestro comportamiento pasado, siendo bueno nos dirigiremos al cielo, siendo malo al infierno.
Pero ahora veamos, saque usted la cabeza por la ventana y respondame esto: ¿podría usted o alguien medir el cielo? Obviamente, la respuesta es no. El cielo es de alguna forma infinito.
Ahora pensemos en el infierno, localizado en las profundidades de la Tierra. Si usted tiene frescas sus clases de Ciencias Naturales de la primaria recordará que el Núcleo tiene un diámetro de 3475 (el Interno es de 1220 km) un espacio extensísimo, pero a su vez finito.

Entonces pensemos desde que se gestó el mundo el mal estuvo en él. Hubo profetas, santos y demás que trataron de erradicarlo, y algo lograron, pero dentro de sus capacidades no estaba la de conservar el mal donde debe estar, que es en el Infierno.
¿Qué ocurrió luego de que se acumularan, almas y almas de violadores, ladrones, asesinos, mimos y telemarketers en el averno? Las reservaciones se acabaron, el espacio se terminó, muchas almas quedaron acumuladas pero las nuevas siguieron su camino.


(Aquí se logra ver como se han acumulado las almas perversas en el Infierno)

¿A dónde siguieron camino?
Siguieron de la misma en la que llegaron. Las almas malas van hacia abajo, y en el Infierno ocurre lo mismo. Esto quiere decir, por ejemplo, que el alma de Hitler al bajar desde Europa, salió por el otro lado, en Nueva Zelanda. ¿Por qué otra razón creen que los All Blacks realizan el haka? Él mismo es una danza para liberar el mal de sus cuerpos y esparcirlos por otros continentes.

Ahora veamos Estados Unidos, cuna del desastre, en qué se transforman sus almas negras? La respuesta es simple: Mafia China y Japonesa. En Argentina, el resultado es la mafia Rusa. Y así podríamos seguir, dándonos cuenta que esta es una historia de nunca acabar, y que si nuestra deidad hubiera decidido repartir un poco mejor los espacios físicos, tal vez el mundo sería un lugar mejor.
Entonces como siempre terminamos dándonos cuenta que la culpa de todo la tiene nuestra religión.

2 comentarios:

Lucas dijo...

Me quedé pensando...
Sabemos que Mickey, además de sus influencias en la pedofilia, es un agente del imperialismo; sabemos que Hitler mató unos cuantos millones de judíos. Pero, ¿Hay algún ser que haya alcanzado el mal de una manera tan refinada como IT? Todavía sueño con su cara ofreciéndome un globo...

Van Damselaar dijo...

Yo pienso que el infierno no puede estar en el centro de la tierra ni en ninguna parte, porque sería un lugar en el que Dios no está y eso es contradictorio. Lo que creo es que los justos se van al cielo pero los malvados se reciclan porque quedan en la tierra, entonces la bondad se va acabando mientras la maldad se renueva y aprende de sus errores.