Al ver la fecha uno creería que un discurso como este se comenzaría con: "No hay mucho que decir acerca de ...", sin embargo, no es el caso de la Dribbling Calendario.
A temprana edad fue colocada en una repisa polvorienta, y recién en el verano del 2010 despertó, al igual que Walter de telefónica, para comenzar sus aventuras en un tiempo ajeno al suyo, alejada de sus amigas de cuero sintético quienes estaban en mal estado.
La reluciente Dribbling arrancó sus andanzas allá por Enero, donde por primera vez dió sus pasitos por la vereda de la Av. Maipú. Que raro se sintió para ella tocar el suelo, luego de pasar 3 años posando 3 metros por encima de él. En un principio no lo disfrutó, se sintió extrañada, podía percibir como cada rebote deformaba su cuerpo inmaculado. Quién diría que luego se sentiría tan apegada a ese suelo infatigable.
Días más tarde se embarco en tren a La Feliz, y así fue como conoció el mar, la arena y las mujeres argentinas. Como disfrutaba de ellas. Tan feliz se sentía con el calor del sol y el paisaje femenino veraniego, que no le importaba bailar de un pie a otro. Ni las caras del Dulce al pasearla por el aire, podían distraerla.
Recuerdo su felicidad, cuando la alzabamos en brazos y para acostarla en el bolso. Sin embargo, los largos paseos a casa la ayudaron a tomarle cariño al suelo pavimentado.
Sus primeras heridas, allá por el 30 de Enero, se las embistió un canino que jugaba un poco distinto. Sufrió en un principio, pero luego lució los rallones con honra y sus amos decidieron tatuar sus aventuras en su cuerpo.
Cuanta historias contó su cuerpo, que increíble, lo que puede pasar en tan poco tiempo y que rápido que la vida va borrando esas huellas. Y aún siendo una criatura destinada a otras épocas, logró contar historias del presente como ninguna otra criatura de su estilo lo haya hecho.
Al volver a la ciudad ya no era la misma de la repisa, sus experiencias la habían cambiado. Se reía de las otras que se la pasaban achanchadas en el pasto o estaban destinadas a una cancha toda su vida.
Se puede decir que la vida de Dribbling estuvo cargada de adrenalina. Con sus energías nos hizo felices el tiempo que estuvo con nosotros, se volvió una más, organizó nuestros fines de semanas y siempre se encontró atrapada en medio de nuestras peleas.
Este pasado fin de semana, lejos del verano que la vió cambiar, decidió volver a las andadas. Tal vez por el desgaste o por las mujeres argentinas que siempre la distrajeron, la Dribbling, cargada como siempre de energía, corrió a lo largo de la avenida, pero no pudo eludir la sorpresiva embestida de una nefasta máquina.
Y así acabó en medio de la ávenida que la había visto nacer terriblemente destrozada, al igual que hoy se encuentran nuestros corazones.
miércoles, 15 de septiembre de 2010
Dribbling (2007 - 2010)
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
